Cada día surgen nuevos caminos, proyectos y oportunidades.
Aquí compartimos lo que está naciendo y creciendo en nuestro estado.
La Costa Chica está viviendo una etapa de transformación silenciosa pero poderosa. Nuevos corredores productivos de coco, mango y cacao están alcanzando mercados más lejanos con mejor presentación y empaque. Las cooperativas locales han logrado certificaciones que antes parecían distantes, permitiendo que el fruto guerrerense llegue con mayor valor a mesas nacionales e internacionales.
Además, la recuperación de senderos ancestrales y miradores naturales está abriendo rutas de turismo comunitario que combinan historia, gastronomía y naturaleza de una manera muy auténtica y respetuosa.
En la región de la Montaña miles de hectáreas están siendo recuperadas gracias al trabajo constante de comunidades que combinan técnicas tradicionales con nuevos conocimientos de restauración ecológica. Hoy se ven más nacimientos de agua, más sombra y más vida silvestre circulando por los caminos.
Proyectos de café bajo sombra, miel de bosque y plantas medicinales están ganando reconocimiento por su calidad y por la forma en que cuidan el territorio mientras generan ingresos dignos para las familias.
Más allá de las grandes noticias, en Acapulco están ocurriendo cientos de pequeñas grandes historias: colonias que organizan limpiezas masivas de playa, jóvenes que recuperan canchas y las convierten en puntos de encuentro cultural, restaurantes familiares que vuelven a abrir con menús que rescatan recetas casi olvidadas.
El puerto se mueve, la vida sigue y cada día aparecen más manos trabajando para que la ciudad luzca y se sienta mejor que ayer.
En comunidades que antes tenían muy poco acceso, están apareciendo aulas conectadas, talleres de programación, robótica y emprendimiento digital. Jóvenes guerrerenses están aprendiendo a crear aplicaciones, diseñar videojuegos y manejar herramientas que antes solo se veían en grandes ciudades.
La semilla de la curiosidad tecnológica ya germinó y cada día crece en más rincones del estado. El futuro se está escribiendo aquí, con código y con ganas.